22 ene. 2010

Hacía mucho tiempo quería tener una "Caja de recuerdos". Finalmente me decídí, y agarré la primer caja corriente que se me cruzó. Qué importaba si era linda o no, lo que importaba era lo que iba a llevar dentro. Con el paso de los días se fue llenando. Después vino la limpieza en mi habitación, y revolviendo en varios lugares, encontré muchas más cosas que sin duda dejaron una marca en mi corazón.
Cartas (De las más variadas, y más sentimentales.), entradas de recitales, fotos, manuscritos (Si se los puede llamar así a papeles escritos con cosas sin sentido.), llaveros (Hey, no hay reglas cuando se trata de recordar.), monedas, adornos, esa muñequera a cuadros que tanto usé y amé... y un sin fin de cosas más, que nunca terminaría de narrar, pero que necesitaba tenerlas todas juntas en un mismo lugar, y que me recuerden todas esas risas y lágrimas que viví a lo largo de mi vida.
Amaba cuando los personajes de las películas o libros hacían ésto mismo. Por esa razón lo hice. Estoy segura que en esos momentos de nostalgia, cuando sienta que el tiempo me pasó muy rápido, y que mi infancia se fue... ésa misma caja me va a ayudar a recordar
Me transmite... felicidad. Y no me avergüenza decir todo ésto.

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